Crianza positiva

La crianza positiva es una filosofía que incluye practicar el respeto mutuo, la comunicación y la disciplina no violentas, y la guía amorosa libre de miedo o vergüenza. Ayuda a los niños a sentirse seguros y fomenta la confianza, las habilidades para resolver problemas y la capacidad de recuperarse de situaciones difíciles. Los desafíos de comportamiento se consideran oportunidades de crecimiento y aprendizaje para padres e hijos, lo que puede eliminar parte del estrés de la disciplina.

Aquí hay algunas ideas sobre la práctica de la crianza positiva:

Edades 0-1: Estar positivamente «presente» para los bebés comienza al nacer. Una forma de crear vínculos es respondiendo a las necesidades físicas y emocionales de un niño. Mostrar afecto, hablar, cantar, alabar y alentar a su hijo en el primer año mejora el sentido de confianza y seguridad del bebé. También prepara el escenario para un fuerte desarrollo emocional y social, así como un comportamiento cooperativo más adelante en la vida. Permita que su hijo explore y juegue de forma segura a prueba de niños, supervisando y jugando con él o ella. No golpees ni azotes, ya que esto le enseña al niño a temer y es menos efectivo para cambiar el comportamiento que la guía amorosa. En su lugar, diga «no» y saque a su hijo del peligro o de hacer algo malo, y guíelo suavemente para que haga algo diferente.

Edades de 1 a 3 años: Los niños pequeños no son «terribles», pero un niño pequeño puede sentirse abrumado por sus emociones. A esta edad, los niños pueden mostrar sentimientos mordiendo, golpeando, gimiendo y llorando, ¡y las lágrimas, la frustración y la ira de un arrebato pueden probar la paciencia de la mayoría de los padres! En lugar de castigar, la crianza positiva sugiere «tiempo dentro.»Explíquele a su hijo que lo va a recoger y luego siéntese en silencio con su hijo en su regazo o a su lado. Permita que su hijo exprese sentimientos y libere tristeza o frustración. Al sentarse juntos, están ayudando a su hijo a sentirse menos abrumado y más seguro. Este enfoque le permite a su hijo saber que usted se preocupa por sus sentimientos y le permite sentirse escuchado y comprendido. A medida que su hijo pequeño se desarrolla, una guía amorosa y positiva le ayudará a acortar y eliminar los arrebatos.

Edades de 4 a 5 años: La capacidad de su hijo para llevarse bien con los demás, seguir reglas y manejar los sentimientos crece a lo largo del preescolar. Ayude a su hijo a desarrollar un sentido de responsabilidad y logros fomentando la participación en discusiones o tareas familiares como preparar la cena, establecer metas o reglas de comportamiento y discutir consecuencias claras para el comportamiento deseado (y menos deseable). Enfóquese en las metas que estableció en lugar de «no hacer»: Por ejemplo, haga una meta para estar en silencio en la biblioteca con su hijo, en lugar de decirle que no hable en voz alta. Hágale saber a su hijo que cometer errores es una forma de aprender y crecer, y discuta diferentes maneras de actuar si comete un error. Ofrezca elogios por la mejora y el progreso en su comportamiento.

¿Lo sabías?

Estudios recientes han encontrado que puede dañar el desarrollo de un niño. Según la Asociación Americana de Psicología, la disciplina física está vinculada a una mayor agresión, comportamiento antisocial, lesiones físicas y problemas de salud mental para los niños.

Fomentar el Buen Comportamiento y el Poder cerebral

Los padres que son constantemente cálidos, positivos y receptivos a las necesidades de un niño tienden a tener hijos que son mejores en la resolución de problemas, el lenguaje y las habilidades socioemocionales, según un estudio de la Universidad de Texas.

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